lunes, 13 de agosto de 2007

Las pelirrojas traen mala suerte

Era un invierno con abrigo de paño
y las manos en los bolsillos
Era invierno en mis pies
y los metía en tus zapatos
Podía quedarme dormida
viendo la lluvia en el patio

Así que era un invierno inundado
y nosotros nos queríamos
Nos mirábamos en los charcos
como patos mareados
Y descubríamos nuestro reflejo
en las pupilas del amado

Era también invierno en el café posado
Yo esperaba paciente
que me dieses el primer trago
Quería beberlo de tu boca,
que lo calentases en tus manos
Quería vivir por siempre
refugiada en tus zapatos

Era invierno
Madrid aún me dejaba ser feliz
y ocultaba su melena roja
bajo aquella tonta boina gris
Todavía no jugaba contigo a ponerme celosa
Aún no te mandaba ramos de flores rojas

Se acabó el día que os vi paseando a solas
La boina estaba en el suelo, entre pétalos de rosas

Tu invierno siempre enfriaba
mis instintos asesinos
pero ya no me divierto
si no es aplastando grillos,
si no arranco la hierba,
si no asusto a algún niño

Porque invierno no era
y no es más que contigo
Y ahora el resto del año
me parece una farsa
Me escribiste en un libro
y me convertiste en fantasma



©2005-2007 ~Nymphadora79

2 comentarios:

La Serena dijo...

Qué bonito este poema. Qué bonitos todos...
El invierno tiene cierto encanto. Parece que hace frío, pero si encuentras un buen lugar donde refugiarte, no hay nada más cálido.

Besazos.

Miguel dijo...

Vaya, cada día me asombra más lo bien que escribes. Me encantaría verte triunfando con tus palabras.

La pena es que hoy sea un poema tan triste. Por ponerme sentimental me hubiera gustado un final esperanzado.

Que no decaigan los ánimos, que ya casi estás de vacaciones ;-)

Un beso, y ya sabes, pásalo muy bien Mediterraneando.