martes, 1 de enero de 2008

El mar



Como un verano sin mar
destrozaba el sol a golpes
el asfalto de una ciudad entera
Era yo, en el infierno de mi espera
disecando ramos de flores


Era yo, sola o acompañada
Y no me servía de nada
tener todo el tiempo de julio,
tener todo el julio del mundo

Era yo,
como la Luna sin mundo
Enfrascada en el estudio
del verano de mi amor


Yo lloraba en silencio
por tus amantes rechazadas
Así llora el mar de lejos,
por las calles rezagadas...


Donde se para la vida.


(Era yo, de noche o de día;
cerraba los ojos
y volaba sobre las vías)


Como un verano sin rumbo
saltaba mi amor los tendidos
Y yo me fumaba tu sombra
con el estómago vacío


Era yo
Lo pienso y cojo velocidad
Algunos de esos trenes ya no se pueden parar



(Que tengáis un felicísimo 2008. Y que sólo se cumplan vuestros deseos realmente deseados. Sé que es un pensamiento algo complicado, pero lo entenderéis cuando seáis mayores y os volváis locos.)

4 comentarios:

Miguel dijo...

Sabes Manuela, creo sinceramente que esta entrada sea lo mejor que te he leído nunca. Es un texto que emociona, qué grande eres, niña!!!

Y te deseo lo mismo para ti, que se te cumpla lo más deseado. Pero no te vuelvas loca, eh ;-)

La Serena dijo...

Lo más de lo más deseado... Siempre dicen que hay que tener cuidado con lo que deseamos... Yo solo digo que hay que ser felices con lo que tenemos... Y pedirnos algo a los Reyes Magos: como alcohol, drogas, sexo y rock and roll!!!!
Muaaaaaaaaaak

Indigesta dijo...

Pues si, hay q cuidar bien lo que uno sueña, porque puede hacerse realidad...

Javi dijo...

Y seremos entonces
los mayores locos.
Seremos tu,
tan lejos de julio
como el tiempo lo permita.
Olvidando lo aprendido
sobre verano y amor
para amar y veranear
sin chuletas ni prejuicios...
saboreando en nuestras lágrimas
el mar.

Feliz año cielo.