domingo, 14 de octubre de 2007

Estás en todas partes

El don de la ubicuidad puede ser humano. Es un don compartido: se reparte entre quienes se ubican en todas partes y aquellos que son capaces de ubicarlos.

Pero las cosas más grandes son las que a veces resultan más invisibles. Cuando la presencia de alguien en tu vida no tiene límites y se comporta como un continente sin costas ni fronteras, cuando eres capaz de colocarlo hasta en el detalle más nimio de tu hoy, tu ayer y tu mañana, puede suceder que dejes de apreciarlo. Que confundas lo cotidiano con lo invisible, lo frecuente con lo vulgar, y, a veces, con lo innecesario.

Puede ocurrir entonces, en un orden trágico pero no demasiado infrecuente de cosas, que un día el ubicuo o la ubicua desaparezcan de tu vida, dejando tras de sí el más solitario de los parajes. Donde antes todo se completaba, ahora sólo queda vacío. Pero eso es algo que sólo se aprende tropezando, y benditos sean todos aquellos que lo saben sin haberse tenido que comer ninguna piedra. Mi enhorabuena y esta canción para ellos... y sus ubicuos.


RADIOHEAD - You (Acoustic)

3 comentarios:

Miguel dijo...

Enhorabuena ;-)

La Serena dijo...

El donde la ubicuidad es algo muy díficil de conseguir. Cuando una persona puede estar en clase y en los pensamientos de otra a la vez, es que, sin lugar a dudas, lo han conseguido.

Mi enhorabuena también. ;)

lolastarsandstripes dijo...

Me habría encantado que las personas con don de la ubicuidad se lo hubieran llevado con ellas según se marcharon. No siempre es agradable que "llenen", como dices, cada rincón de tu vida sin pedirte permiso; a lo que le llamamos "casualidades", los detalles que nos recuerdan a ellas, no son más que empecinamientos de nuestro torpe subconsciente.

Me tragué muchas piedras, pero fue la indigestión más positiva que me ha dado la Madre Experiencia.

Un beso
(L)