lunes, 16 de junio de 2008

El color que quiero


Nos habían traído a un dibujante a clase. No sé si habría ilustrado muchos cuentos infantiles, pero se notaba a la legua que los niños no le caíamos nada bien. Debía de estar harto de preguntas que apestaban a lógica infantil, rezumantes de los patrones de Disney y el manga de la tele. Nos miraba con desconfianza:
- No toq... no os acerquéis tanto a la mesa, por favor
Se debatía entre la buena educación y el ataque a la defensiva gratuito. Sacó sus colores y se dispuso a dibujar. Nosotros, encogidos en nuestros babis, tragamos saliva como si hubiera desenfundado un arma. Al final, para estupefacción general y antes de que nadie hubiera hecho aún ninguna pregunta, nos espetó:
- Y para el que me pregunte que por qué estoy pintando el cielo de rosa, que sepa que lo hago así porque me da la gana, ¿vale? Como si lo quiero pintar marrón.

Vale, vale.

4 comentarios:

Miguel dijo...

¿Esa historia la viviste?

Cada día me gustan más tus "chopeos", por cierto.

Feliz semana

M dijo...

Podríamos llamarles "chopitos". Sí, sí que la viví; vino un señor dibujante cuyo nombre no recuerdo a mi clase del cole. Tendríamos... 6 ó 7 años. Y a mí entonces me pareció la mar de borde, pero no sabes cómo comprendo al pobre ahora

lolastarsandstripes dijo...

¡Juer! Menuda explosión de color... Entre el cambio de plantilla/cabecera y la foto _photosopeada_ dan ganas de ser optimista y empezar a llenar la casa de objetos con la cara de Hello Kitty. Dios, obvia eso último.

(L)

Arcadia dijo...

El cielo rosa, y el mar morado... Es como muy chicle de frutas del boesuqe xo mola. ¿Qué de dónde me saco un mar morado? Es como yo lo pintaría si pudiera...