martes, 3 de febrero de 2009

En pie de guerra



Advertencia: yo también voy a hablar de lo del Gran Wyoming. Si me vas a dejar un comentario explicándome que gracias a gente como yo laSexta ha conseguido lo que quería, que es publicidad, gracias por avisarme pero ya me había dado cuenta.

El domingo por la noche, mientras Intereconomía TV reproducía casi en bucle el vídeo de Wyoming vapuleando a la pobre y torpe becaria, uno de los tantos señores que vieron frustrada su vocación cinematográfica (que somos muchísimos, y en mi familia hay unos cuantos) robaba en una discoteca de Madrid el Goya que el director Albert Solé había recibido al mejor Documental por Bucarest: La memoria perdida. A elmundo.es le ha parecido muy mal lo primero y no tan mal lo segundo, a juzgar por la extensa información que le han dedicado y por el esmero que ponen en esgrimir las razones de este individuo que pretendía protestar contra el nepotismo del cine español robándole el reconocimiento a un profesional de un sector tan olvidado como es el cine documental. Con él quedaron en el templo de Debod, y es más que probable que le invitaran a un helado en el kiosco del Paseo del Pintor Rosales.

A mí, qué queréis que os diga, no me gustan ni una cosa ni la otra. Pese a la admiración que profeso por el Gran Wyoming y su cara de Luis Buñuel, un vídeo que escenifica algo tan grave y tan común como el acoso laboral, que es otra forma de violencia, me tocó la fibra sensible y mucho. Por muy transgresores que nos volvamos, no deberíamos olvidarnos nunca de que hay que reírse del maltratador, no del maltrato. Pero es que lo de robar un Goya en plan canción protesta... "Estoy harto de que siempre se lleven los premios los mismos, del sectarismo del cine español", dice el colega K.T.M, que no es el nombre de una cadena de pollos fritos mutantes sino las iniciales del nuevo Robin Hood español. "Pero que conste que siempre quise devolverlo". Entonces, ¿por qué protestaban los que robaron la vaca del Cow Parade en Madrid? ¿Por la encefalopatía espongiforme? ¿Acaso eran vegetarianos radicales? ¿O se trataba de una célula integrista anti-obesidad?

En fin. A los que hablan de ética periodística (pretendiendo aplicarla, por cierto, a un programa de entretenimiento como El Intermedio pero no a una cadena de tono "informativo" como Intereconomía) les parece bien dar cancha a melones como K.T.M (Ke Te Mango). Desde Intereconomía, con esa puntería que les caracteriza, se ha dicho que ya que estamos por qué no coge el Wyoming y llama a un sudamericano "indio de mierda" y han tildado a Beatriz Montáñez de prostituta.

Menuda semana llevo. Primero suspendo, después los trajes de Carmen Machi en los Goya, luego vídeos de becarias que me remueven los traumas y ya como colofón se muere el creador de Playmobil.

PD= Os voy a contar algo en voz bajita. Para mí lo más divertido fue cuando ayer, en la web de la COPE, se confundieron con el nombre del programa de Intereconomía que metió la gamba, y en vez de Más se perdió en Cuba se refirieron a él como Cuando salí de Cuba, que es una canción del gran -por la talla de chaqueta, más que nada- Luis Aguilé, además de una peli en la que sale Chazz Palminteri. Les dejé un comentario no sin poco pitorreo por mi parte, que cuando quiero soy muy giliprogre, y lo cambiaron. Subidón de ego, que soy Leo. Por cierto, ¿a qué se refieren en la COPE cuando hablan de lo progre? ¿Podría ser lo progre el nuevo complot judeomasónico? ¡Oh, qué nervios, esperemos que sí!

3 comentarios:

Álvaro Martínez dijo...

¿Has dicho "Primero suspendo"?

Anónimo dijo...

Me has sugestionado. Ahora encuentro un extraño parecido entre Luis Aguilé y Chazz Parmintieri

macob dijo...

Hacia tiempo q no pasaba por aquí y me alegra ver q has estado tan actívate. Conserva esa crítica, por favor.