lunes, 23 de marzo de 2009

Esta noche en la frontera


San Diego, Estados Unidos. Frontera entre EEUU y México

El poder del hombre para corromper Internet no conoce límites. Resulta que la Administración estadounidense ha comenzado a ensayar un nuevo sistema de vigilancia para la frontera mexicana. "Cualquiera con una conexión a Internet puede hacer de vigilante virtual de los más de 2.000 kilómetros de frontera que separan México de Estados Unidos, controlados a través de numerosas cámaras instaladas para ello", cuenta hoy EL PAÍS.

Es decir, que usted se sienta en su casa y, en vez de conectarse a seriesyonkis.com, accede al nuevo Gran Hermano, protagonizado por espaldas mojadas, narcos, estadounidenses adúlteros en busca de diversión barata y camioneros de secano. Esto en el interior de su cabeza, claro, lo más probable es que sólo se vislumbren alambradas y matojos.

El invento está arrasando, ya que las autoridades de USA afirman que desde noviembre, mes en el que se instalaron las cámaras, los correos electrónicos de voluntarios han conducido a la captura de "más de 900 kilos de marihuana y a 30 casos en los que 'inmigrantes ilegales potenciales' han sido obligados a dar la vuelta". La mayoría de estos guardianes por amor al arte viven en Tejas, Nuevo México y Arizona, tres de los cuatro estados limítrofes con México.

Sería una gilipollez negar que yo también siento la tentación de vigilar la frontera. De hecho, creo que en alguna de esas noches en las que no me puedo dormir me conectaré al Gran Hermano de los 2.000 kilómetros y observaré, quieta y muda, con la luz de la habitación apagada, hasta que sorprenda en un movimiento sospechoso a alguna pelusa de polvo, como ésas que rodaban hacia la casa de Pedro Páramo.

Eso sí, yo no le pienso decir ni una palabra de lo que vea a nadie.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y este Gran Hermano lo presenta la Mercedes Milà mexicana meando en la playa?
En fin, me río por no llorar

Javier Astasio dijo...

El consuelo es que a los vigilantes voluntarios se les quemarán las retinas de tanto mirar la pantalal, el culo se les pondrá goooordo de comer hamburguesas y snacks, reventarán en su garita virtual y tendrá que ir a cuidarles un "espalda mojada" que escapó a su vigilancia.