viernes, 15 de junio de 2007

Días bomba


Porque la vida puede ser maravillosa, Lester

Existen días bomba. Cuidado con cómo los manejas, no se te vayan a caer al suelo y exploten como una granada de atascos, gente borde y horóscopos malintencionados. Añádase dolor de cabeza y obtendremos un jugoso y estimulante día bomba. La vida puede ser maravillosa, Salinas, pero yo muchos días me quedaría en la cama y dejaría que la posmodernidad se cebase con otros.


De todas formas, los problemas laborales, amorosos, financieros o de tráfico se quedan en nada comparados con esto que viene a continuación. Anoche se me rompió el corazón. Leí que Kevin Spacey ha decidido dejar el cine. Aunque debería habérmelo olido, porque cada vez que le preguntaban por Hollywood sólo le salían cosas como paso, me la suda o fuck them all.



Ahora que lo pienso, me arrepiento de todo lo que he dicho sobre los días bomba. ¿Qué habría sido de nosotros si Lester Burnham no hubiera salido de casa aquella mañana, a comerse su día bomba enterito con patatas?


American Beauty, Sam Mendes (1999)

[Sí, estoy en el curro, pero el jefe se ha quedado en casa enfermo para evitar un día bomba, y soy una becaria con Internet y sin vigilancia]

2 comentarios:

Míguel dijo...

Pues Hollywood se va a perder uno de los mejor actores que ha tenido en los últimos 50 años... Hollywood y nosotros también.

El mundo se ha convertido en una maquina que come y luego expulsa todo lo que se le pone por delante. Todo es negocio, y cuando el arte y la cultura se convierten en sucio dinero, hay a quien se le hinchan las narices.

Creo que quiere dedicarse en exclusiva al teatro, o eso leí en El país hace algunos meses. Es una pena... pero siempre nos quedaran sus grandes actuaciones como la que nos dejas hoy aquí, es eso ya es mucho más de lo que hacen la mayoría de los actorzuelos de la macroindustria de Hollyw...

P.D. gracias por leer este texto tan largo, hoy he tenido un día bomba

M dijo...

De nada. Fue un placer.

No te preocupes por el día bomba, allá en las alturas Lester Burnham te protege y se la casca (por ese orden, que no quiero malinterpretaciones)